
Con el número 4 del draft, los Sacramento Kings seleccionan a RICARD RUBIO, del DKV Joventut de Badalona.

Como reza el dicho you can’t teach height, y en un draft de muy pocos centímetros los únicos tres grandes de garantías han volado ya. Y Harden va a caer un puesto más, porque el único valor seguro de los Kings es el también escolta Kevin Martin, los veinticinco puntos por partido más feos de la liga, pero veinticinco al fin y al cabo. Con Hawes (nuestro republicano favorito) en alza, un Jason Thompson que se fue deshinchando pero colmó un año diez veces mejor de lo que nadie auguraba, y Nocioni haciendo el loco desde el tres, lo que este equipo necesita es un base con cara y ojos. Y éste es sin duda el draft de los bases: Brandon Jennings, Tyreke Evans, Jonny Flynn, Ty Lawson, Jrue Holiday… para todos los gustos. De éstos mi favorito es Tyreke, probablemente el base de mayor envergadura desde Magic y una auténtica bestia parda. Pero yo me la juego por Ricky, que también tiene un techo altísimo, es un luchador y un ganador nato y convertirá sus compañeros un 33% mejores haciendo lo mismo que lleva haciendo desde los 15.
¿Y para el chaval? La mejor posibilidad, teniendo en cuenta que si cae mucho más allá no podrá afrontar su cláusula de rescisión, las dos primeras son opciones horribles, y Oklahoma City está en Oklahoma. Los Kings llevan unos años en el retrete y cuentan que los Maloofs han sufrido más el martillazo de la crisis que cualquier otro owner de la liga, pero hay mimbres: juventud, algo de talento, y una situación salarial nada desdeñable, por mucho que le dieran el 100% de una mid-level a Beno Udrih.
Y siempre queda Las Vegas. ¿Se atreverá Stern? Yo me iría haciendo un traje blanco de pimp a medida, por si acaso. De hecho, me lo llevaría al sorteo. You can’t teach class. Bitch.

Comentarios (3)
Perfecto. Es el sitio, la franquicia y el roster. EL sustituto natural del último gran base: Chris Webber.
chris webber? no sé ya si me tomas el pelo o me engañan los años. a estas alturas le recuerdo como un asesino de entrenadores y una carrera que no llegó a un décimo de lo que pudiera y debiera. pero qué tío.
Sin rodillas, estuvo a un cuarto y un par de Horryazos de menos del anillo. Dándole a la puerta atrás.
ES INNEGOCIABLE.