
Con el número 16 del draft, el equipo de San Derrick Rose, próximos amos y señores de la conferencia este, azote de pistones y demás equipos de segunda categoría, los toros rojos de Chicago seleccionan a JAMES JOHNSON, de Wake Forest.

Y he aqui la elección más anticlimáctica del jodido draft. Y es que tiene cojones. ¿Dos semanas escribiendo entradas para esto?
Todos los chulos (porque aquí hablamos de jugadores como de zapatillas) han volado ya. ¿Y qué coño hacemos? ¿Un escolta para suplir la posible baja de Ben Gordon? No me jodas, ¿Gerald Henderson? ¿Wayne Ellington? El único por el que me la jugaba en este draft me lo acaba de quitar el feriante de Braguín. No me jodas, no me jodas. Para eso me quedo con Greivis Vasquez, el jugón venezolano de los Terrapins, pero el muy cabrón decidió quedarse un año más en la universidad justo ayer. ¿Opciones de alto riesgo y recompensa? ¿En este draft? Qué, ¿el BJ Mullens? Les salió bien a los Clippers el invento el año pasado con DeAndre Jordan, pero ése jugaba más (que no es mucho) a baloncesto y estamos hablando de la mitad de la primera ronda, no de principios de la segunda. (En la 26, que la tenemos, residuo del traspaso del bueno de Sefolosha a los Thunder, quizás todavía tal vez.)
O sea que tomamos la opción conservadora, un cuatro bajito de los que hacen un poco de todo y no pintan mal en los vídeos en YouTube. Que es todo lo que he visto de este señor. Hay que joderse. Si es que se llama James Johnson. Encontrar una imagen en google es ya una odisea. Ni siquiera es el bueno de su equipo, Wake Forest, que ha decidido quedarse un año más entre jóvenes universitarias.
Ojo que uno no puede quejarse: tras un lustro de resaca y horribles decisiones tras la marcha de su majestad, montamos un equipo graciosísimo de bajitos peleones y barremos a los campeones (los Heat de Wade) en primera ronda, 4-0, para sufrir al año siguiente la descomposición más inesperada del siglo y terminar en la peor de las situaciones posibles: lo suficientemente malos para caer fuera de los playoff, pero no lo suficientemente malos para tener muchas bolitas en la lotería del draft. Y aún así, toma cebolla, #1, y más aún, Paxson ve la luz y escoge al nuevo señor del aire y base del presente y el futuro por encima del desesperante Michael Beasley. Y tras un año agridulce nos encontramos en la misma situación pero en el otro lado de la valla: en primera ronda de los playoff, pero contra los actuales campeones. Y les llevamos a 7 partidos, con dos decidiéndose en prórroga, uno en doble prórroga, y uno en triple prórroga, y un primer partido de Rose que no sé si llamar historia o presagio.
¿Y qué? Pues que todavía me dura el subidón y me da todo igual. Sé que aquí va a caer Tyler Hansbrough, a no ser que tengamos suerte y algún equipo mongolo como los Nets de Brooklyn y Vandeweghe se lo pillen incluso antes, pero nos espera un verano de lo más movidito y por primera vez desde 1998 el draft será accesorio. Aquí lo que importa es: ¿Amaré o Bosh?
Comments (2)
¿cuanto drafts de estos hay?¿trillones?
dos rondas, con 30 equipos por ronda. pero no se preocupen, ya terminamos. la recap al día siguiente y hasta el año que viene.