Ramerah on the clock (11)

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Con el número 11 del draft, los Brooklyn Nets eligen a JONNY FLYNN, de Syracuse

flynn

Todos los jugones sonríen igual, Daimiel

Flow, flow, a mí dame flow para olvidar la tristeza de New Jersey, quiero escapar de la grisacea presentación de Los Soprano, de la mierda del lado pobre, sucio, asqueroso. Quiero negros bailones que celebran cada canasta como un touch down y quiero que seamos el equipo de los raperos majos, de Bill Cosby cuando era el doctor Hibbert y todo era feliz, allí en Brooklyn.

Hay que cambiar la cara de esta franquicia, y no sólo su localización. Si acaban en el barrio residencial superamable, pero culto, donde se puede pasear y charlar con Auster, donde comprar una mandarina mientras te tirotean y Fredo llora pero Sonny le pega una paliza a CarloNew York, al fín, habrá que poner de su lado para que el espíritu acompañe.

Así que hay que empezar la reconversión con un neoyorquino, con un jugón, un base de la calle. Que no tiene nada que ver que Devin Harris esté ahí porque aún no hay nada que dirigir y, francamente, ninguno de los dos está demasiado dotado para ello.

Vamonos pa Brooklyn, Jonny.