Arbiter elegantiae et eurodetriti #4: Kofi Annan

Aprovechando estas nuevas de buen rollete y fraternidad mundial, Jaime de Andrade os trae, en esta cuarta entrega de Arbiter elegantiae et eurodetriti, a un señor que, además de ser más bueno que el pan, es un auténtico dechado de elegancia sartorial. Hablamos por supuesto de Kofi Annan, ex-Secretario General de las Naciones Unidas y Premio Nobel de la Paz.

BRITAIN-UN-ANNAN

No puedo decir que sea un gran fan del Premio Nobel de la Paz. Tras la elección de personajes de tan dudosas cualidades estéticas como Rigoberta Menchú o Yasser Arafat, ya fue hora de dar el galardón a alguien que no fuese un espantajo. Nada mejor que un premio conjunto a la Organización de las Naciones Unidas, que representa a todos los Estados del Planeta Tierra (salvo al Vaticano y, hasta hace unos pocos años, los suizos, que son muy suyos) y al bueno de Kofi Annan (Kumasi, Ghana, 1939) que por entonces era Secretario General de aquel tenderete.

Kofi – o “Cakofi”, como prefieren llamarle algunos, por unos peculiares negocios familiares que mantenía a propósito del programa de petróleo por alimentos – era un diplomático africano, y como tal heredero de una pequeña pero intensa tradición de particulares gustos estéticos. Ya sabéis que aquí en Ramerah somos unos entusiastas de la moda diplomática africana, como demostramos en la anterior entrega de Arbiter elegantiae. Kofi Annan, sin embargo, no comparte la flamboyancia de muchos de sus colegas de profesión y lucha por la paz mundial en un estilo depuradísimo, simple y perfecto.

Las claves de la elegancia de Kofi Annan: maravillosos trajes Brioni en gamas de grises, en ocasiones cruzados y siempre con rayas diplomáticas perfectas; fabulosas camisas blancas, y sobre éstas las más increíbles corbatas italianas.

Kofi_Annan_Inauguration

De Cakofi extraemos pues una valiosísima lección: la importancia radical de una camisa blanca de gama alta que sirva de lienzo a nuestras corbatas y contraste con los colores oscuros de éstas. La camisa blanca de puño francés: almidonada, de potente cuello Windsor, siempre límpida y reluciente. En ocasiones encontramos al imbécil que, excusándose por no poseer al menos una de estas prendas, sale con la típica gracieta de que “son de camarero”. Triste y cerril visión del mundo de aquel que habita entre el poliéster y los cuellos americanos de Emidio Tucci. La buena camisa blanca, aquella de popelín suizo, cuellaco Windsor y grandes puños, es una camisa moral. Kofi Annan lo sabe bien.

Las corbatas de Cacofi merecen capítulo aparte. Hay corbatas y corbatas. Las de Kofi me vacían la sangre del cerebro: lo que parecen ser seven folds italianos (esto es, no la clásica corbata con forro de seda que llevamos los mortales, sino un trozo gigantesco de seda doblado en siete pliegues), con un lustre, un peso, una densidad y una caída que bien valen el Premio Nobel. Me remito a la foto que preside este artículo: capas y capas de maravillosa seda azul ligeramente rugosa con motivos impresos en batik. Los colores, siempre oscuros; los motivos, siempre decentes: lunares (que sí, en contra de lo que piensan tu madre y abuela, sí que pegan con el traje de rayas), rombitos, o simplemente texturas rugosas de la seda.

Pero todo esto no sería nada sin los trajes. Se dice que Brioni. Junto con Luca Cordero di Montezemolo, de lejos uno de los hombres en el ojo público que mejor trabaja la raya diplomática, por no hablar ya del corte. Una imagen dice más que mil palabras:

kofi jpg

(Aquí os dejo la foto en máxima resolución, para que podáis también apreciar la corbata)

Ya para concluir, una foto interesante con Jimmy Carter y la impresentable de la mujer de Nelson Mandela. Cakofi se presenta con la perfección acostumbrada (traje exquisito, preciosa corbata y sus camisas siempre intachables), mientras que Jimmy Carter, en un estilo diferente, también me parece un modelo a seguir: una chaqueta de tweed de interesante textura, camisa de rayas bengale en un azul muy claro y poco vibrante, y sobre ella un clásico entre los clásicos como es la corbata regimental en azul marino y granate – un imprescindible que no puede faltar en ningún armario. Tiren sus corbatas moradas y corran a El Corte Inglés.

kofi carter

Algún día los marcianos invadirán el Planeta Tierra y habrá que enviar a un representante de la Humanidad a darles la bienvenida. Podemos respirar tranquilos con embajadores como Kofi Annan, siempre exquisito.

Comments (4)

  1. bola wrote::

    las rayas de las corbatas regimentales siempre siguen la misma dirección? hay alguna norma para eso?

    Viernes, Octubre 9, 2009 at 21:33 #
  2. Pujalte wrote::

    Muy buena pregunta! Creo haber leído algo al respecto, pero no recuerdo dónde. Creo que en ASW (A Suitable Wardrobe, no Small World)o en el blog del chinorri. La raya regimental es siempre hacia la derecha, pero se considera como un quirk de cojones el llevarla en otra dirección: algo reservado a la penhuki que se hace corbatas a medida. Sí, creo que lo ví en un artículo del chino sobre corbatas que se había hecho a medida en Marinella.

    Por cierto, para la gente que nos esté leyendo: Benson & Clegg, la referencia para corbatas regimentales, universitarias y de club. A buen precio.

    Sábado, Octubre 10, 2009 at 12:32 #
  3. Jarrino wrote::

    en el CI no hay corbatas de esas azul marino y granate :(

    Martes, Octubre 13, 2009 at 22:13 #
  4. Pujalte wrote::

    Sí que las hay; de hecho la mía es de Canovas Club, una marca propia del Corte Inglés que tiene cosas muy interesantes a precios razonables.

    Por 40-60 euros tienes una muy apanhada.

    Jueves, Octubre 15, 2009 at 21:38 #