Jaime de Andrade nos lleva al mundo de las “diploma mills”, las universidades de la picaresca. Ya nunca te volverás a reír de esas hijas de constructor de provincias que estudian Publicidad y Diseño de Modas en peculiares universidades privadas por la zona de Arturo Soria.

Se trata de falsas universidades y academias, no reconocidas oficialmente por ningún país, que a cambio de dinero contante y sonante te suministran a voluntad títulos y diplomas absolutamente delirantes. No suelen tener ninguna dependencia física, sino que ofrecen “educación a distancia”. Sus actividades bordean lo penal o son directamente delictivas. Evidentemente te embaucan y engañan, y mucha gente (simple) cae de buena fe en sus redes. Otros van de mala fe a comprarse sus títulos. Por ejemplo, el treinta y pico porciento de los diputados rusos tienen un doctorado, lo que hace de la Duma la cámara con mayor nivel intelectual del mundo, un gobierno of the best and the brightest…si no fuera porque en Moscú las tesis doctorales se venden, según temática y calidad, por entre 9.000 y 30.000 euros.
Hay diferentes variantes: la “blanda”, que son ofrecer falsos títulos de chichinabo (p.e Dr. Phil en 2 años, entregando una tesis de 70 páginas que se discute en 15 minutos) y la variante más “dura”, que pasas la tarjeta de crédito y zasca! te llega el título a casa a los 15 días. Algunas rizan el rizo: la peculiar Universidad Libre de Teufen en el cantón suizo de Sankt Gallen ofrece la peculiaridad de convertirte en Doctor Honoris Causa o alcanzar un “profesorado especial” por unos cuantos miles de francos. Su lema cita es de Virgilio: Mens agitat molem, “la mente mueve la materia”. Y el dinero, no te cuento.
El cantón de Zug, un pequeño y hermoso trozo de tierra considerado por la mismísima Confederatio Helveticae como paraíso fiscal (la corte constitucional suiza hubo de apartarlo de la torcida senda de la regresividad fiscal) es también un edén para este tipo de prestigiosas instituciones académicas. Su idílica capital, la homónima Zug, de apenas 25.000 habitantes, no sólo es sede de varios cientos de fondos de capital riesgo sino que también alberga nada menos que unas tres universidades como la Freie Universität Herisau – cuyos datos de contacto son un buzón postal y un número de móvil. Eso sí, la vida estudiantil brilla por su ausencia en la pequeña ciudad alpina.
Lo descacharrante son las webs que tienen. Basta con teclear “diploma mill” y la propia publicidad que tienen pagada en el Google te llevan hasta ellas. Sólo en Estados Unidos hay cientos. El “campus” suele estar situado en las Bahamas o Antigua y Barbuda y otras islas antillanas conocidas por la calidad de sus rones. Existen entre 300 y 1000 “molinos de títulos” en el mundo occidental. Veamos algunos de ellos:
Rochville Universitu ofrece “affordable degrees”. Un buen argumento para estudiar y formarse: “You struggle in relationships, as ‘she’ thinks you don’t have a promising future?”. A la hora de adquirir la tesis doctoral puedes elegir la nota de Magna cum laude con sólo un click. Eso sí, cuesta 40$ más.
Belford University convierte tu extensa experiencia laboral en un título universitario (Life Experience Degrees en el argot de la industria molinera de títulos). Es decir, ¿eres un ingeniero aeronáutico autodidacta que lleva 15 años diseñando aviones pero no tiene título oficial? Nada hombre, te conviertes “la universidad de la vida” en un título (a partir de 850 dólares) y ya está. A menudo también los títulos son estrafalarios, con disciplinas como Astrología o Ciencias Ocultas.
¿Para qué pagar 60.000 euros por un E-MBA en el IESE cuando tienes lo mismo por 2300, con un portátil de regalo, en Bureau Veritas? En este caso se trata de una variante “blanda” de diploma mill; un curso online sin valor ni reconocimiento oficial disfrazado con unas siglas que evocan meteórico ascenso social. Muchos ex-comerciales de Tecnocasa con su VW Touareg embargado o jóvenes tiburones de la financiera Kiron se estarán reciclado gracias a este curso.
Una técnica particularmente aviesa es que las propias diploma mills se han asociado entre sí para crear su propias agencias acreditadoras. Es decir, te matriculas en una universidad-molino certificada por dos agencias-molino internacionales.
Podría pensarse que sólo gente como concejales socialistas del Baix Llobregat o ganadores vallecanos del Euromillón recurrirán a los servicios de un molino de diplomas. Nada más lejos: destacados managers de empresas importantes como BBDO o Grohe han tenido que renunciar a sus título universitarios. E incluso un diputado de la CDU alemana se vio envuelto en un escándalo tras graduarse en la ya mencionada Freie Universität zu Teufen.
Yo mismo creo que sucumbiré, y ya estoy pensando en obtener mi particular cualificación:

Comments (2)
Me ha encantao el articulo, muy bien.
Total, mi diploma de Master UCM sólo vale de mantelillo desechable de papel para las bandejas del McDonald´s… Con éstos por lo menos dan un portátil y tal.
Trackback/Pingback (1)
Click here to submit your doctoral thesis
Jaime de Andrade nos lleva al mundo de las “diploma mills”, las universidades de la picaresca. Ya nunca te volverás a reír de esas hijas de constructor de provincias que estudian Publicidad y Diseño de Modas en peculiares universidades privadas …